¿Automatización, evolución o deshumanización? — Por José González


La automatización  considerada la  nueva fase de la revolución industrial, es la implementación de tecnología  en los procesos de producción sustituyendo de forma parcial o total la mano de obra del ser humano, es decir las maquinas ahora  hacen  las mismas cosas que los humanos igual o mejor habiendo hecho que muchos trabajos desaparecieran pues eran innecesarios, por ejemplo ya no existen los ascensoristas, ni las operadoras telefónicas, ¡incluso, ya existen máquinas que te entregan los  boletos del cine!

Actualmente, las maquinas son más productivas y por ende más rentables para los procesos productivos a gran escala, como por ejemplo la fabricación de vehículos, computadoras e incluso en la misma agricultura, según Oppenheimer en su libro “sálvese quien pueda”, “el porcentaje de gente que trabajaba en la agricultura en EE UU cayó del 60% en 1850, al 5% en 1970 y al 2% en el siglo XXI”.

Si bien la automatización facilita los procesos, genera como contrapartida desempleo y esta relación sea quizás la cuestión socioeconómica más relevante a la que la economía tenga que enfrentarse en el siglo XXI. Según un estudio de la universidad de Wurzburgo, en el sector manufacturero de  Alemania en 1994  había dos robots por cada mil trabajadores, mientras que para 2017 hay ocho robots por cada mil trabajadores, mientras el porcentaje de trabajadores ha caído del 32% al 25%.  Y si bien los trabajos que más han sufrido son  en sectores manufactureros, pues se calcula que para 2025 solo en Estados Unidos desaparezcan entre 110 y 140 millones de empleos, solo del sector manufacturero. Otros también han sufrido y hasta cierto punto evolucionado, por ejemplo los taxistas con la llegada de empresas como Uber, e incluso pueden llegar a desaparecer en un futuro, pues empresas como Tesla y Google trabajan en autos autónomos.

Y qué garantiza que en un futuro cercano empleos  como los  médicos, abogados contadores etc, no evolucionen o desaparezcan, hoy por hoy un robot puede realizar una operación con mayor grado de precisión que un ser humano e incluso con la llegada de las impresoras en 3d, se pueden diseñar y crear órganos humanos.  

Y si bien, esta nueva era puede acarrear la creación de nuevos campos laborales o al desarrollo de nuevos sectores económicos, reconvertir a trabajadores en estos nuevos sectores o profesiones no es algo automático y, en muchas ocasiones, estas personas no vuelven a incorporarse al empleo o abandonan el mercado de trabajo, es de ahí que se considera un gran problema para la economía en los días venideros. Efectivamente ¡sálvese quien pueda!


Leave a Reply

avatar
  Subscribe  
Notify of