Un Estado asesino — Por José Gaytán

El Estado de Guatemala a través de sus instituciones está casi inexistente en todos los lugares, en todas las vidas, para todas las personas, sin embargo, cuando decide intervenir, en la mayoría de los casos termina convirtiéndose en el verdugo de quienes debe cuidar y salvaguardar.

El 8 de marzo de 2017 quedará marcado para siempre en la historia de Guatemala, ese día más de medio centenar de adolescentes bajo el resguardo del estado fueron encerradas en una habitación del Hogar Seguros Virgen de la Asunción horas más tarde fueron víctimas de un voraz incendio que dejó a la mayoría de ellas muertas y a las sobrevivientes con daños físicos y psicológicos considerables.

En el mes de septiembre nuevamente el Estado de Guatemala a través del gobierno central quedó en evidencia por el caso del niño Franklin Tum quien falleció en el hospital nacional de Antigua luego de que fue separado de sus padres por personal de la Procuraduría General de la Nación, el pequeño Franklin nació con problemas de salud que habían sido atendidos por sus padres y varias instituciones no lucrativas quienes brindaron a la familia los tanques de oxígeno que mantenían con vida al pequeño, sin embargo la PGN se llevó al menor el día 11 de septiembre y le notificó a la familia 3 días después de su fallecimiento.

Estos casos pueden servir de ejemplo sobre la falta de protocolos de atención de las instituciones del estado, pero no podemos dejar de mencionar que casos como los anteriores suceden a diario en nuestro país, hace unas semanas una persona murió en las carceletas de tribunales por falta de atención médica luego de un accidente de tránsito, otro caso más que involucra a instituciones estatales.

Los críticos de las instituciones estatales siempre han dicho que Guatemala tiene un Estado ausente, sin embargo creo que Guatemala si tiene un Estado, pero este es asesino, torturador e irresponsable, el Estado encabezado por sus autoridades e instituciones no solo es incapaz de cubrir las necesidades básicas de sus habitantes sino también es responsable de intervenir de formas y modos incorrectos, sin ideas y con una completa irresponsabilidad para abordar los casos de personas en riesgo o en condiciones de atención especial.

El gobierno central a cargo de Jimmy Morales se ha enfrascado en una lucha personal contra la CICIG por lo que no ha hecho nada para fortalecer las instituciones y su funcionamiento, ¿Cuántos Franklin mueren a diario por la falta de medicamentos o ambulancias? ¿Cuántas niñas se quedan sin posibilidades de estudiar, de comer, de vivir? En el caso de Franklin solo queda esperar que el Ministerio Público a cargo de la fiscal Consuelo Porras desarrolle una investigación eficaz y para dar con los responsables de ejecutar un protocolo inadecuado que le costó la vida al pequeño y tiró por la borda la lucha de una familia por la vida de su hijo.

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